

Ibrahim Quishtah y su mujer, Aziza, tenían 70 años: habían cumplido ya los 50 años de matrimonio. Ibrahim era ciego y no podía caminar sin ayuda.

Ambos vivían en Khirbet Al Adas al norte de Rafah; tuvieron 4 hijos y 9 hijas.

Cuando Israel reinvadió Rafah, en marzo de 2025, emitió órdenes de evacuación hacia el área de Al Mawasi, y Khan Younis; los hijos de Ibrahim tuvieron que desplazarse, pero Ibrahim, que estaba ciego y enfermo, no podía caminar; Aziza decidió que se quedaría con él.

Sobrevivieron 2 meses, cercados por el ejército. Su casa fue bombardeada; un trozo de metralla hirió a Ibrahim en el cuello. Aziza intentó curarle, pero la herida siguió sangrando. Falleció el 10 de mayo de 2025.

Aziza buscó un agujero que había en el jardín de la casa, al lado de un olivo, y lo agrandó ella misma con sus manos, para enterrar a Ibrahim, al que envolvió en una cortina y un plástico y lo tapó con una lámina de zinc, maderas y tierra.

El aislamiento y falta de alimentos, obligó a Aziza a intentar ir hacia el ejército israelí con un trapo blanco. Después de interrogarla, le dijeron que saliera de Rafah. Tras horas de caminar sin saber adónde, fue encontrada por la Ayuda Civil de Gaza, quienes la llevaron al hospital Al Amal en Khan Younis.
La historia de Ibrahim y Aziza en una página: 025_Ibrahim_aziza.pdf
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