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Siempre me han fascinado  las tiendas de comida oriental.

Pero ademas, ultimamente he perdido parcialmente el olfato y esto me hace interesarme más por los productos con un supuesto aroma. Es como si estuviera examinando continuamente mi capacidad olfativa. Por eso en cuanto vi una fruta de durian en las tiendas chinas de General Margallo empecé a darle vueltas a la cabeza sobre si comprarla o no. Mi duda no se debía ni a mi sensatez, ni al precio, sino al poderoso y apestoso olor por el que es famosa. Curiosamente, y a pesar de su olor, también se la considera la mas sabrosa de las frutas.

Mi duda desapareció cuando encontre en un arcón congelador de la tienda el durian congelado. Pensé para mi, que seguramente gran parte del olor estaría en la cascara que lo envuelve, comprándolo congelado seguro que ya no olería tanto.

Después de dejar descongelar una noche en nevera, esto era lo que había dentro de la cajita bien envuelta de plástico: tres piezas de lo que es la carne de durian, cada una de ellas bien envuelta en plástico. El olor azufrado se notaba claramente aun sin abrir los paquetes.

Bien provista de guantes, separé la carne de durian de cada una de las pepitas que tenían dentro y las coloqué en un vaso batidor.

El pastel de durian

Naturalmente, la escusa para comprar el durian era hacer un guiso con el, para darlo a conocer. El uso más típico es el pastel de durian. Basicamente un bizcocho ligero (similar al angel cake) que se rellena y cubre con una mezcla de puré de durian y nata montada.

El bizcocho

Utilizo un molde de aluminio de 6 pulgadas (15 cm) de diámetro,  se colocan dos circulos de papel de hornear en el fondo, pero no se da mantequilla en los laterales para que la masa se adhiera.

Ingredientes:

por una parte

  • 20 g azucar
  • 3 yemas
  • 30 g aceite de girasol
  • 45 g leche entera
  • unas gotas de esencia de pandan (opcional)
  • 70 g harina de repostería
  • 1/2 cucharadita de levadura química
  • 1/16 cucharadita de sal

por separado

  • 4 claras
  • 1/8 cucharadita cream of tartar
  • 30 g azucar

Pesado y preparación de los ingredientes

Se mezclan azucar y yemas y a continuación el aceite, la leche y la harina cernida con la levadura y sal

Por otro lado se baten las claras a punto de nieve en un recipiente que no tenga restos de grasa. Después de batir un poco se añade la cream of tartar. Cuando esté mas batido se va añadiendo el azucar en tres veces.

Se mezclan las claras con la primera mezcla, procurando que quede homogenea.

Se vierte en el molde y se hornea a 170º durante 30 minutos

Al acabar la coccion se invierte el molde y se deja enfriar sobre una rejilla. Una vez frio se despega de los bordes del molde (yo uso una lámina de plástico algo gruesa) y se quitan la hojas de papel del fondo. Se corta en varias láminas

El relleno de durian y nata

Se utilizan 200 ml de nata para montar. Se bate en un recipiente de metal sobre otro de cristal que tiene agua con hielo.

Cuando la nata está compacta se mezcla con el puré de durian al que se ha añadido una cucharada de azucar.

Con la mezcla se rellena y cubre el pastel.

El pastel finalizado:

Las opiniones del público

- Es un pastel de cebolla

- Parece un pastel de vichesoise

En mi caso, no solo noto perfectamente el olor, sino que incluso lo siento al ver las fotos de este blog.

 

 

 

 

 

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